Todos sabemos la gravedad de conducir ebrio y las consecuencias devastadoras y fatales que esto puede tener. En el estado de California, las leyes acerca de conducir en estado de ebriedad, establecen que aquellos conductores que presentan una concentración de alcohol en la sangre mayor a 0.08, conducen bajo la influencia de alguna sustancia alcohólica. Sin embargo, si el nivel de concentración de alcohol es de 0.16 o mayor, está ya resultaría en una infracción más severa.
Se debe considerar que manejar bajo la influencia de las drogas o de algún medicamento que reduzca tus reflejos y, por lo tanto, tu habilidad para manejar, tiene el mismo resultado.
Para los menores de edad, en donde se maneja un nivel de tolerancia cero, el límite máximo de concentración de alcohol en la sangre es de 0.02.
En nuestro estado, si la policía te detiene porque sospecha que estés manejando en estado de ebriedad, y te niegas a realizar las pruebas, podrías meterte en serios problemas con consecuencias graves, y tu licencia podría incluso ser revocada.
Al momento que cualquier conductor tramita su licencia, dentro del proceso se da lo que se conoce como un “consentimiento tácito” para que le puedan realizar estas pruebas cuando sea necesario.
La pena que se aplica como consecuencia de esta situación, depende tanto de los antecedentes del conductor, como de la severidad del accidente o daños que pueda haber causado.
En el estado de California, conducir en estado de ebriedad se considera como un delito “previo”, lo que significa que el castigo va aumentando de acuerdo a las veces que el conductor haya repetido está ofensa dentro de un periodo de diez años.
A continuación se mencionan las consecuencias de manejar en estado de ebriedad en base al número de ofensa cometida, en caso de que este sea considerado como delito menor:
- Primera ofensa: Tres a cinco años de libertad condicional o probatoria; posibilidad de ir a prisión hasta por treinta días; multa que va desde los $390 hasta los $1,000 dólares; asistir a cursos y/o tratamientos sobre el consumo de alcohol (de 3 a 9 meses); y la posibilidad de suspensión de la licencia por dos años.
- Segunda ofensa: Tres a cinco años de libertad condicional o probatoria; posibilidad de ir a prisión hasta por 30 o 45 días; multa que va desde los $390 hasta los $1,000 dólares; asistir a cursos y/o tratamientos sobre el consumo del alcohol (de 18 a 30 meses); revocación de la licencia de conducir hasta por tres años.
- Tercera ofensa: Tres a cinco años de libertad condicional o probatoria; posibilidad de ir a prisión por un periodo de entre 4 y 7 meses; multas por un máximo de $3,000; asistir a cursos y/o tratamientos sobre el consumo del alcohol durante 30 meses; revocación de la licencia de conducir hasta por tres años. La DMV podrá marcar su historial de manejo como “delincuente habitual de tráfico”.
A partir de esto, las consecuencias solo se vuelven más severas si la ofensa se sigue repitiendo; si la ofensa es considerada como delito grave debido a las circunstancias; si en cualquiera de las dos situaciones hay personas lesionadas; y si alguien pierde la vida como consecuencia de esta ofensa. Esto último, pudiendo resultar en sentencias en prisión de por vida, aun cuando el acusado no cuente con ofensas previas.
También existen alternativas de sentencias que forman parte del sistema de prisiones del estado de California. Algunas de estas sentencias alternativas podrían incluir el arresto domiciliario, servicio a la comunidad, vigilancia electrónica, trabajo en carreteras, entre otras.
Un abogado especializado en la Defensa por Conducir en Estado de Ebriedad, conoce todas estas alternativas, así como las posibles negociaciones que se pueden llevar a cabo y los factores a considerar como parte de la defensa de un acusado.
Es crucial que en este tipo de situaciones se cuente con abogados experimentados en el área que puedan ayudarte primero, a probar que eres inocente, en caso de que se te haya acusado erróneamente; a que puedas evitar la condena por completo, o a que las consecuencias sean menos severas, en caso de que esta sea tu primera ofensa y haya factores importantes a considerar.
Tu abogado puede explicarte todo lo relacionado con tu caso y resolver tus dudas. Conducir en estado de ebriedad es una ofensa que se toma muy en serio en el estado de California, por lo que necesitarás de toda la asesoría y ayuda posible para tu representación ante un tribunal.