Casos de Negligencia Médica

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Ir al doctor por lo general no es una experiencia agradable, debido a la enfermedad o malestar que nos lleva a su consultorio. Sin embargo, confiamos en que al hacerlo, ponemos nuestra salud en las manos de un experto que nos cuidará y ayudará a recuperarnos lo más pronto posible.

Lamentablemente, hay casos en los que los pacientes pueden tener consecuencias terribles debido a tratamientos, cirugías o diagnósticos erróneos que pueden aumentar la severidad de su enfermedad o incluso causarles la muerte. A este tipo de situaciones se le conoce como Negligencia Médica.

Si sospechas que tú o un ser querido han sido víctimas de negligencia médica, acude a un abogado especializado para comentarle tu situación y recibir asesoría. Podrías tener bases sólidas para iniciar un proceso de demanda y solicitar una compensación por daños.

Para probar que efectivamente hubo una negligencia por parte del médico, se deberán probar los siguientes criterios:

  1. Demostrar que existe una relación médico-paciente con el doctor en cuestión. Esto significa que la persona acudió a una cita con el médico en la que este aceptó tratarlo.
  2. Demostrar que el médico actuó de manera negligente. Esto significa demostrar que tu médico cometió un error que ningún otro médico profesional y razonable hubiera cometido. El que tú no hayas quedado satisfecho o conforme con el tratamiento indicado, no significa que haya habido negligencia por parte el doctor.
  3. Demostrar que el erro del médico provocó una lesión, un padecimiento severo o incluso la muerte. Para este punto será importante contar con la opinión experta de otros médicos sobre la revisión del caso y tratamiento administrado. Este proceso lo pueden llevar a cabo los familiares o cónyuges en caso de un deceso.

Ejemplos comunes de Negligencia Médica

Lamentablemente, hay una gran cantidad de situaciones que pueden desencadenar consecuencias graves por negligencia médica. Desde dar un diagnóstico erróneo, el tratamiento equivocado, hasta dejar un instrumento o esponja quirúrgica dentro de un paciente. He aquí algunos ejemplos:

  • Errores quirúrgicos. Dentro de la sala de operaciones podemos encontrar diferentes conductas de negligencia médica, desde una mala atención al problema principal y secundarios que se puedan presentar, hasta dar una administración equivocada de anestesia, atrofiar o perjudicar otros órganos y/o tejidos, etc.
  • Diagnóstico equivocado o falta de diagnóstico. Esto puede ocurrir por falta de conocimientos a la hora de interpretar las pruebas y síntomas del paciente, o por falta de atención y solicitud de exámenes de laboratorio que puedan ayudar a detectar una enfermedad.
  • Tratamiento o Medicación equivocada. En este tipo de situaciones el médico puede prescribir un medicamento que no es adecuado para la enfermedad, o también prescribirlo en dosis inapropiadas (menores o mucho mayores a las que el paciente necesita). En cualquiera de los casos, el paciente presenta consecuencias en su estado de salud.
  • No proporcionar la información suficiente a los pacientes en cuanto a alternativas de tratamiento, consecuencias y posibles efectos secundarios. No todos los medicamentos son para todos los organismos, puede haber reacciones alérgicas, o efectos secundarios muy particulares en un paciente. La falta de información y advertencia de los posibles efectos pueden agravar considerablemente la salud de una persona.
  • Lesiones de Nacimiento. Esto implica desde los cuidados prenatales tanto para la madre como para el bebé, tales como detección de posibles problemas, afecciones, tipos de sangre, etc.; hasta malos procedimientos a la hora del parto, no contar con la experiencia o conocimientos suficientes para solucionar las complicaciones que surjan y ocasionar lesiones severas como parálisis cerebral, encefalopatía, parálisis facial, entre otros.

Si hay sospecha de un caso de negligencia médica, se debe presentar una demanda lo más pronto posible, posterior a la lesión o muerte. Es importante mencionar que se puede presentar un proceso legal, hasta dos años después de ocurrido el incidente, tal como lo marca el Estatuto de Limitaciones. Sin embargo, es importante confirmar la duración de los estatutos de acuerdo al estado en el que vivas.

Un abogado es de gran importancia en este tipo de casos tan delicados, que puede asesorarte y guiarte en el proceso y los pasos a seguir. Tu abogado podrá contactar a los especialistas necesarios que puedan testificar y dar su opinión experta ante un tribunal. Se hará cargo de todos los requisitos y documentación que se necesitarán para iniciar un proceso; y más importante aún, al conocer tu caso y las consecuencias podrá ayudarte a determinar el monto adecuado para una compensación por daños y para que tú y tu familia puedan recuperarse.

Commets

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